Asesoría de Imagen

TEORÍA DEL COLOR: CÁLIDA

7 marzo, 2018

¡Hola chic@s!

Hoy os voy a hablar de la teoría del color aplicada a la asesoría de imagen. Los que me seguís en Instagram quizás hayáis visto en los videos de stories que me he hecho unas ligeras mechas y también os mostraba un vídeo de mi pelo cortado en el suelo, donde aparecía un montón de pelo, pero no era para tanto… Aquí hay melena para rato. Os cuento esto porque como asesora de imagen he querido adaptar la teoría del estudio de la imagen personal  a mí misma. Para mi estatura llevaba el pelo demasiado largo lo que hacía mi silueta más achatada. Debido al peso de mi cabello me costaba aportarle volumen en la parte superior así que opté por hacer un corte shag (corte con capas a diferentes alturas que crea movimiento a la melena aportando mayor volumen).

Antes de cortarme el pelo me hice unas mechas recuperando una de las técnicas más antiguas de la peluquería, el gorro,sí ese que te sacan poco a poco unas mechas muy muy finas por cada agujerito con una aguja de ganchillo, es verdad que no vale para las personas con el cuero cabelludo sensible pero es la técnica perfecta para lo que yo quería conseguir, un ligero aclarado consiguiendo así sutiles reflejos de sol. En la parte delantera saqué las mechas más gruesas para aportar más luz al rostro y las mechas antiguas le aportan ese punto más claro en las puntas (nada que ver con las californianas, lo que buscaba es acercarme a la mayor naturalidad posible).

¿Qué tiene que ver lo que os estoy contando con la teoría del color?

Pues mucho porque el color de las mechas no ha sido elegido al azar, tiene todo un por qué y ahí entra la teoría del color que veremos por partes.

LA TEORÍA DEL COLOR

La teoría del color aplicada a la asesoría de imagen se utiliza para obtener información sobre cómo y cuál es el color que más favorece a cada persona. Para identificar cuáles son los colores que mejor sientan se utiliza la teoría de las estaciones del año. Según esta teoría, cada estación del año tiene sus propios colores. En primavera y otoño predominan los colores cálidos mientras que en verano e invierno, los fríos.

¿Cómo identificarlo?
Hay varias maneras. Prueba a hacerlas todas para estar segura.

  1. Colócate frente a un espejo, a ser posible con luz natural. Pon cerca de tu cara (en la barbilla, por ejemplo) una cartulina u objeto de color rosa palo. Fíjate en lo que ocurre con tu rostro. ¿Se ilumina y te da buen aspecto? ¿Disimula tus imperfecciones? ¿U ocurre todo lo contrario? Si el rosa palo te sienta bien, probablemente tu piel sea fría. Si por el contrario te da un aspecto pálido y apagado, es posible que sea cálida. Asegúrate repitiendo este proceso con una cartulina naranja. Si te sienta bien, tu piel es cálida. De lo contrario, es fría.
  2. Mira las venas de tus muñecas. Si son azules, tu piel es fría. Si tienden más a verdes, es cálida. ¿Tienes dudas? Hazte una marquita con un bolígrafo verde o azul en la muñeca y mira cuál se parece más.
  3. Colócate un collar de oro y después uno de plata. No se trata de pensar en qué te gusta más, sino en cual te hace brillar y te ilumina más. El oro es propio de pieles cálidas; la plata, de las frías.

Hoy os voy a hablar de las estaciones cálidas, donde domina la pigmentación amarilla.

¿Soy yo Otoño?

Si tu piel tiene un color dorado claro, en los ojos predominan el marrón, verde cálido o azul verdoso, si tu cabello suele ser castaño, rubio oscuro y, en ocasiones, rubio cobrizo, la resuesta es SÍ!

La tipología otoño se ve radiante en los colores de esta estación con sus suaves matices dorados y tostados. Le favorecen desde los tonos apagados hasta los claros.

Debemos evitar los colores más brillantes de todas las gamas. No debes utilizar el negro, los tonos rosados, pasteles, el azul marino, el gris y en general los colores fríos porque dará un aspecto de la piel apagado y enferma.

En las coloraciones capilares puedes optar por las gamas de tonos tierras: marrón dorado, marrón chocolate, rojos y caobas.

¿Soy yo Primavera?

Si tu piel es clara, de tono marfil, ojos en la gama del verde, verde azulado, azules o marrón claro, con cabello de color rubio, rubio claro dorado o rubio claro cobrizo, la respuesta es SÍ, tú eres Primavera 100%

A esta tipología le favorecen los colores claros y delicados con cálidas sugerencias florales.

Es la tipología más delicada a la hora de la elección de colores y necesita colores vivos para destacar. Sus colores son difíciles de encontrar: los tonos más claros palidecen y los más oscuros apagan. Debemos evitar los tonos oscuros y apagados.

En la coloración capilar no son adecuados los colores muy oscuros y cenizas intensos. Le favorecen tonos cálidos suaves, rosados, violines suaves e incluso blanco.

Para ambas estaciones los accesorios con los que más nos veremos favorecidas son los complementos en dorado.Todo lo que tienda a los colores tierras te darán un aspecto ideal. En los ojos, opta por colores como el Champagne, verdes o marfil, miel, los dorados, bronces, corales, terracotas… ¡verás qué luz! El colorete no debe tender al rosa, sino al albaricoque y naranja. Y en los labios, los corales y nudes te encantarán. Prueba también los marrones y, si eres una amante del rojo, opta mejor por un granate o rojo anaranjado.

Sabiendo esto, podremos elegir mejor los tonos adecuados para nuestro cabello, maquillaje y vestuario. Porque siempre hay una prenda en tu armario con la que te ves mejor y esto es por la teoría del color, inconscientemente elegimos nuestros propios colores.

Yo pertenezco a la estación primavera por eso elegí para el color de las mechas un tono con reflejos dorados.

Próximamente os hablaré de los tonos fríos que son las estaciones de verano e invierno.

¡Un beso muy grande, nos vemos pronto!

 

 

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